miércoles 25 de noviembre de 2009

Wrong Way…


Coger el camino equivocado. ¡Vaya!, parece que mis comentarios estén fuera de lugar cada vez que abro la boca, vamos, que siempre van a ser apreciaciones salidas de tono. Precisamente, o mejor erróneamente, creo que lo que debería hacer es salirme de tono. Sacar los pies del tiesto. Pues tal vez esas salidas de tono se tomaran como algo normal, algo inherente a mí.
Tiempo al tiempo, pues las cosas dan tan rápido la vuelta, como una tortilla en la sartén, y de un día para otro “¡zas!” salta la sorpresa. Entonces otro gallo cantará, puede que marcando el amanecer o también puede que marque el comienzo de mi normalidad, de esa normalidad que, aunque pueda parecer lo contrario, todos anhelamos de vez en cuando. Cuando cogemos el camino equivocado.

viernes 9 de octubre de 2009

Regalo.

Los hay grandes, los hay pequeños. Pueden ser caros o baratos.
Pero irremediablemente cuando alguien recibe un regalo es extraño que no esboce una sonrisa. Esa emoción que recorre el cuerpo cuando estás intentado rasgar el envoltorio en el que se acostumbra a entregar. Desde niños a pequeños produce una sensación de felicidad el recibirlo, y esta se vuelve mucho mayor si el susodicho no se esperaba. Pero no tiene por qué ser material, un regalo también puede considerarse un beso espontaneo, un caricia sincera o unas palabras de corazón.

La semana pasada experimente tal sentimiento. Rodeado de gente desenvolví aquel regalo sin imaginar que podría ser y cuando descubrí aquello me di cuenta de que me conocían, que sabían lo que me gustaba. Me sentí especial, como cualquiera puede sentirse cuando al abrir y regalo se encuentra con algo que realmente le gusta, que puede que algún día dijese y sin darse cuenta quedó en la mente de alguien esperando esa ocasión especial para hacerle sonreír.
A los pocos días fue el cumpleaños de mi madre. Cuando llegue a casa me encontré con uno de sus regalos, el que más ilusión me hizo aunque no fuera para mí. Era un trozo de cartón pintado con rotuladores y un muñeco hecho con plastilina de colores. Representaba todo el amor que su sobrino le profesaba a mi madre. Había invertido en su elaboración toda la tarde, pudiendo haberla aprovechado para hacer otras cosas. Pero él deicidio que su tía se merecía aquella tarde más que nadie. Lo hizo gustoso, estoy seguro, y lo más importante, durante esas horas estuvo pensando en ella. Como ahora le tocaría hacer a mi madre, pensar en su sobrino cada vez que mirase aquel recuerdo de cumpleaños.

viernes 11 de septiembre de 2009

La frase

...es mi alter ego,
ese que se averguenza de mirarse a la cara;
y plantarse delante de un buen espejo de considerables dimensiones y decirse a si mismo,
aqui estoy yo, con mis muchos defectos y mis pocas virtudes. Aceptate!

domingo 23 de agosto de 2009

Soledad


Me percaté de la soledad. Leyendo esas palabras me sentí solo, pero no en ese mismo momento, mientras mis ojos leían aquellas palabras unas tras otras. Percibí la soledad, la sentí con perspectiva de futuro, me veía solo a medio largo plazo.
Lo peor de todo es que sentía que me quedaría solo por mi culpa, si quizás yo había tenido la culpa, aunque las cosas no son como uno siempre las espera.

Fue un mal sentimiento, tanto que gotas gotas de sudor frió recorrieron mi mente. Y después se me escapó una pequeña lágrima, fue tan solo una porque no me lo quería terminar de creer y porque sentía un poco de esperanza en que esa soledad no llegaría nunca, quizás si pudiera ponerle remedio. Pero, por mi naturaleza, esa pequeña esperanza se fue apagando.
Tragué saliva, pues las imágenes que pasaron por mi cabeza en ese preciso momento no eran fáciles de digerir.

Y después de este mal rato, quité del medio esas horribles palabras que me habían traído el recuerdo de lo que era la soledad. Y ahora, aunque no las vuelva a ver, esa sensación vuelve a mi cabeza. Ahora tan solo me queda el recuerdo de lo que sentí. Y es suficiente con eso. Recuerdo de mi soledad.

viernes 14 de agosto de 2009

Verano...

Y este verano me ha dado por ser un chico responsable. Un chico con sus obligaciones, con cosas que hacer. Decidí, a últimos de junio después de terminar la época de examenes, tener un poco de ajetreo, un verano diferente a los que había tenido hasta ahora, un verano menos ocioso que los demás. Me había cansado ya de que pasaran las horas y lo único que hacia era ir del sofá a la cama y de la cama al sofá, con un calor tremendo. Había horas incluso en las que llegaba a puntos de desesperación insospechados porque no tenia nada que hacer, no sabia donde meterme. Eso no lo aguantaba, por tanto, me dije a mi mismo que este verano sería distinto a los demás.

Me puse a trabajar y por las tardes me apunte a una academia para aprovechar y sacarme una asignatura a la que no había podido presentarme durante el curso. Al principio parecía que la cosa era completamente distinta, la percepción de los pasados veranos no tenia nada que ver con este. Pero a medida que pasaba el tiempo la cosa fue cambiando a peor. No me daba cuenta de que lo pasaría mal en los próximos días.
El sueño hizo acto de aparición, levantarse todos los días tan temprano cuando no se está acostumbrado no es bueno, te lo digo yo. A medida que pasasn los días en la semana mi cuerpo se resiente de manera sobrenatural, pues hay veces que los párpados se me caen solos sin poder hacer yo nada.
Luego está el terrible calor que paso cuando salgo de trabajar a las tres de la tarde, con el astro rey en lo más alto de ese cielo despejado tan característico del verano. A esas horas no me encuentro a nadie, y no me extraña, pues pobre del que salga a esas horas donde parece derretirse todo por un calor abrasador. Yo no se donde meterme. Llego a mi casa destrozado , los pies con rozaduras e hinchados. Pero no me puedo relajar pues tengo que ir a la academia por las tardes.

Vaya parece que este verano no está saliendo como yo esperaba, o tal vez si, pues lo que yo quería era un verano singular distinto a los que ya había tenido. Y ya lo tengo, ¡vaya que si lo tengo!

viernes 10 de julio de 2009

Talentos naturales.

Con la muerte de Michael ha vuelto a venir a mi cabeza el recuerdo de otras estrellas que, como ya me comentó mi amiga Miriam, murieron pronto pero fueron genios. La verdad que la mayoría de personajes que ella me dijo no me sonaban mucho, Lucy Gordon, Mariana Levy, Natalie Wood, Sharon Tate, Brad Renfro, River Phoenix, Elvis Presley, Kurt Cobain, Marilyn Monroe, Janis Joplin, Heath Ledger.

Es irremediable que piense en Amy, mi querida Amy, que ahora se encuentra lejos del mundo refugiada en una isla caribeña. Parece que el sol y el ambiente tropical le han sentado bien, pues su adicción a las drogas es mucho menor, sin embargo la adicción al alcohol es cada vez mayor por momentos, o eso dicen.
Espero que todo sean invenciones mediáticas y ella se encuentre bien, a gusto, disfrutando del sol y las maravillosas playas del trópico. Y que cante, que cante mucho. Y es que parece que el don que les fue otorgado a grandes estrellas es contrarrestado con adicciones, mala vida y demás. Una pena que el destino no nos deje disfrutar de talentos naturales por mucho tiempo.

jueves 2 de julio de 2009

Novato.

Allí estaba yo, hecho un saco de nervios por supuesto. He llegado demasiado pronto, así que cojo y me siento a esperar. Cojo una revista para calmarme un poco y vaya que sorpresa, si es la Rolling Stones y de este mes. Vaya parece que por aquí tienen buen gusto. Bueno pues ya llevaba media revista devorada cuando una señorita muy amable me pregunta que si buscaba a alguien, yo le he contestado que si pero que había llegado demasiado pronto, así que solo estaba haciendo tiempo. A la vez que iba llegando al final de la revista, sentía menos nervios y la zona de espera se empezaba a llenar de gente de temprana edad, con mirada perdida. Había veces que pasaba gente que se veía que trabajaba habitualmente allí; unos nos miraban de reojo, otros directamente a la cara, pero todos, seguramente que pesaban que éramos carne fresca. Tal vez se nos notara demasiado, pero bueno que más da.

Vaya, he comprobado que puede ser verdad el famoso tópico de “los nuevos”. Pero he de decir que aunque lo compruebe verdaderamente en los próximos días, me gusta, por lo menos me pasa algo interesante.