martes, 17 de junio de 2008

Tiempos...

En tiempos actuales, en tiempos de ahora. No tenemos tiempo para nada ni para nadie, ni tan si quiera para nosotros mismos (y eso que mas juntos de nuestra persona no podemos vivir). El tiempo nos lo quitan de aquí y de allá y al final no quedamos sin el. Lo invertimos, muchos, en demasiadas cosas a la vez.
Estaría bien poder disponer de todo el tiempo que quisieramos. Que hubiera una gran "maquina expendedora de tiempo", en la plaza de cada pueblo, de cada ciudad, para que todos pudiéramos ir a comprar mas tiempo, en caso de que le necesitáramos. Pero esto no es así, evidentemente. Si fuera de está forma, el juego (de la vida) ya no seria el mismo. Porque algunos estarían en desventaja frente a otros. Esto es porque no todo el mundo dispone de dinero para poder comprar su tiempo. Con esto ocurriría como con tantas otras cosas a las que no puede acceder todo el mundo. Vamos que el tiempo se acabaría convirtiendo en un lujo al alcance de muy pocos.
Entonces, ¿el tiempo debería ser gratis en esa hipotética maquina expendedora?. Pues podría ser la solución para aquellos que anden escasos de tiempo, porque tarde o temprano todos necesitaremos tiempo extra. Pero se nos puede presentar otro problema. El tiempo se puede despilfarrar. El tiempo si fuera gratis, como todo aquello que nos ofrecen gratis en la vida, se acabaría malgastando, sin prestar atención, ni darle ningún valor a dicho tiempo ("como es gratis").
Está bien así, el tiempo, democrático. Que todo el mundo disponga de tiempo, como puede disponer de otras cosas que le son inherentes nada mas nacer como por ejemplo la libertad, el derecho a vivir... Pero que con un importante restricción y es que ese tiempo es limitado, de esta manera aprendemos a apreciarlo y no malgastaremos ni un minuto de nuestro tiempo.