jueves, 23 de abril de 2009

Calor...

Hoy ha hecho bastante calor. Y en mi aula de la universidad tenían la calefacción puesta, esto es ver para creer. Luego dicen que si malgastamos energía o que hay que contribuir a no dañar la tierra y no malgastar energía. No hacen falta más comentarios.
Luego en el camino de vuelta a casa, en la estación notaba a la gente como cansada, andaban muy despacio. Es verdad que normalmente yo camino bastante rápido, pero es que hoy hasta he pisado una zapatilla a un chico. Y después de esto he pensado para mis adentros; "que la gente espabile, porque el calor no ha hecho más que empezar"…

jueves, 16 de abril de 2009

Ni lo más mínimo...

Parece que en estos días la suerte no está de mi lado, bueno yo siempre he pensado que quizás nunca estuvo de mi lado. Seguro que esto lo pienso, porque lo pienso ahora. Si dicen que el dinero atrae al dinero, también puede que la negatividad atraiga más negatividad, ¿no?
El caso es que cuando ansío una cosa, esta no se cumple; ni aun cuando parece que está cerca de realizarse, pues siempre hay algún imprevisto en el último momento que chafa todos los planes.
Antes de irme al, anteriormente citado, retiro espiritual acostumbrado me llamó mi amiga Eva, diciéndome que le entregará mi currículo para que lo diese en la tienda donde ella trabaja (no diré cual, para preservar un poco la intimidad y para no hacer publicidad gratuita). Yo acepté gustoso y apresuradamente se lo entregué. Pasada la semana, me dice mi otra amiga, Vero, que se han interesado por ella, yo me alegro, pero a la vez me entra un poco de tristeza pues por mi no se han interesado ni lo más mínimo.
Como he empezado diciendo, uno de mis planes truncado. Bueno este plan se ha torcido ya varias veces desde el año pasado, en el que comencé mi afanosa búsqueda de trabajo, que uno ya era muy mayor para quedarse en casa.
Y en las numerosas ocasiones en las que no ha cuajado mi búsqueda, tengo a bien decir la burda excusa de que a mi no me contrata nadie por mi disponibilidad horaria (muy reducida debido a los estudios), también es recurrente pensar que los tiempos que corren no son muy boyantes…
Bueno y después de todas estas excusas fáciles, que ya no me termino de creer, me ha dado por pensar en estos días… Y cuando yo pienso acerca de mi, puedo ser muy maléfico.

domingo, 12 de abril de 2009

Por igual...

Después del retiro espiritual que viene siendo costumbre desde que tengo uso de razón, llego con ganas de noticias, de curiosear acerca de idas y venidas y de cualquier tipo de cosa interesante ocurrida en estos días. Pero esas ansias se van rápido, pues no encuentro noticia alguna. Parece que todo el mundo se hubiera parado mientras que las procesiones recorrían lentamente las calles de pueblos y ciudades españolas. Pues, que me quedo con las ganas.
Quizás si hubiera habido noticias interesantes me hubiera quejado, pues yo también querría haber sido participe de ellas. Si a alguien le hubiera ocurrido algo interesante me habría lamentado diciendo que a mí nunca me ocurre nada, que en mi vida todo es predecible, monótono.
Así que, pensándolo bien, no soy el único que ve como pasa el tiempo sin que ocurra nada curioso a su alrededor.

miércoles, 1 de abril de 2009

Encuentro mudo.

Andaba camino de la estación con prisa, pues iba pegado de hora como de costumbre. Por cierto mala costumbre, aunque de no ser por ella esta curiosa situación no se hubiera dado. Justo al terminar el paso de peatones miré de reojo y vi que una chica venia por la acera, así que me di más prisa aun para no tropezar con ella. Pero por mucha prisa que me di todo fue inútil pues acabe casi chocando con la chica.
Tampoco di mucha importancia y seguí mi camino, pero de repente alguien golpeó con un leve manotazo mi hombro. Me dí la vuelta y vi que quien me lo había dado era Chus, una compañera del instituto que hacía tiempo que no veía. Ella agito la mano de izquierda a derecha como queriendo decir que tuviera más cuidado. Y yo, una vez me había percatado de la situación, la saludé haciendo un ademán con mi mano.
Ya de camino a la estación esbozaba una sonrisa pensando en lo que me acababa de ocurrir. Hacia ya tiempo que no la veía, pero en el fortuito encuentro ninguno de los dos mediamos palabra alguna.