jueves, 16 de abril de 2009

Ni lo más mínimo...

Parece que en estos días la suerte no está de mi lado, bueno yo siempre he pensado que quizás nunca estuvo de mi lado. Seguro que esto lo pienso, porque lo pienso ahora. Si dicen que el dinero atrae al dinero, también puede que la negatividad atraiga más negatividad, ¿no?
El caso es que cuando ansío una cosa, esta no se cumple; ni aun cuando parece que está cerca de realizarse, pues siempre hay algún imprevisto en el último momento que chafa todos los planes.
Antes de irme al, anteriormente citado, retiro espiritual acostumbrado me llamó mi amiga Eva, diciéndome que le entregará mi currículo para que lo diese en la tienda donde ella trabaja (no diré cual, para preservar un poco la intimidad y para no hacer publicidad gratuita). Yo acepté gustoso y apresuradamente se lo entregué. Pasada la semana, me dice mi otra amiga, Vero, que se han interesado por ella, yo me alegro, pero a la vez me entra un poco de tristeza pues por mi no se han interesado ni lo más mínimo.
Como he empezado diciendo, uno de mis planes truncado. Bueno este plan se ha torcido ya varias veces desde el año pasado, en el que comencé mi afanosa búsqueda de trabajo, que uno ya era muy mayor para quedarse en casa.
Y en las numerosas ocasiones en las que no ha cuajado mi búsqueda, tengo a bien decir la burda excusa de que a mi no me contrata nadie por mi disponibilidad horaria (muy reducida debido a los estudios), también es recurrente pensar que los tiempos que corren no son muy boyantes…
Bueno y después de todas estas excusas fáciles, que ya no me termino de creer, me ha dado por pensar en estos días… Y cuando yo pienso acerca de mi, puedo ser muy maléfico.

No hay comentarios: