miércoles, 21 de enero de 2009

The White House.

Ayer llegó un hombre negro a la Casa Blanca, que paradoja. Cosas de la vida. Ayer en las noticias vi las cosas que le pedía amnistía internacional en un anuncio de su campaña. Le demandaban cosas imposibles a realizar en 100 días como acabar con la crisis mundial, retroceder el cambio climático, la paz mundial, instalar una barrera antimeteoritos… Son hechos imposibles de realizar en tan poco tiempo, pero seguro que se pueden llevar a cabo en los años que presida EE. UU. Amnistía con su anuncio ha querido demostrar que sabe que hay cosas que son posibles pero que hay que ser pacientes y esperar un poco, a la vez ha querido transmitir que puede llevar a cabo muchas otras cosas en su primer año. La primera de ellas que le piden que realice en esos 100 días es el cierre de Guantánamo y que cesen las torturas y el maltrato. Ese sucursal del infierno instalada en la tierra. Esos monos naranjas que bien pueden recordar al azufre fundido que debe haber en el inframundo. Esas altas rejas que culminan en afiladas puntas que podrían parecer los tridentes de los demonios que permiten esas atrocidades.
A Obama le queda mucho camino por delante y muchas cosas pendientes de realizar, el terrorismo internacional, la amenaza nuclear, la estabilización de la economía y muchas más. No le metamos prisa, parece que todo va a ir rodado. Esperemos que antes o después esa interminable lista tenga todas sus tareas tachadas indicando que ya han sido realizadas. Pero lo que ahora queda es tener paciencia y empezar a disfrutar del cambio.

domingo, 11 de enero de 2009

Traje pantalón.

… y se presentó con traje chaqueta, muy elegante, pero lo que ella no sabia es que despertaría las criticas de la opinión pública. Al enfundarse en un impoluto traje chaqueta, esa misma mañana, dejó abierta la puerta al oportunismo de criticar su estilo como si de una colección de alta costura se tratase.
Los improperios que han salido del lado más oscuro de la sociedad han dejado patente que, una vez más, esta no tolera según que actos. Se inmiscuye sin temor ninguno en las escenas o costumbres más cotidianas como es elegir vestimenta para asistir a actos oficiales.
La han tildado de mujer con afán de protagonismo, han dicho que lo que quería eran fotos y titulares, que se quería convertir en el blanco de todas las miradas. Pero, una vez más, han caído en el error, puesto que el protagonismo se lo han otorgado esos comentarios (poco acertados) acerca de algo tan simple como un traje pantalón.
Mientras las señoras elegantes, suntuosas, algo recargadas se pelean por llevar el vestido más fastuoso y a la vez más elegante y ser, en verdad, el centro de todas las miradas, cámaras fotográficas y público en general. Y es que la sociedad tiene una lengua algo inquieta y se pone nerviosa por nada (me parece a mi) últimamente.
Después de haber visto varias fotos de la ministra, lo único que me queda en la mente es una mujer actual, que vive y disfruta de su época. Una mujer a la última, elegante distinguida (al igual que distinta) y favorecedora (creo que por ese traje).
Ahora la duda que me queda es ¿qué modelito habría elegido la sociedad para asistir a la celebración de la Pascua militar?