jueves, 25 de junio de 2009

Jimmy Ray va al colegio de su barrio y su profesora se llama April. Jimmy se la encontró un día en su casa, porque había venido a hablar con su papa, Frank. Él no le dio demasiada importancia.
Una noche en la que su hermana se había puesto mala del oído, su padre le despertó en mitad de sus sueños y después de vestirse para acompañar a su padre y a su hermana al hospital, volvió a ver a su profesora April, que estaba en casa aquella noche. Otra vez más, él no le volvió a dar importancia, aunque fueran las tantas de la noche y su profesora estuviera allí. Simplemente la saludó.
Ya en el hospital Jimmy se quedó dormido en el regazo de April, se sentía a gusto, tranquilo.
Resulta que la profesora de Jimmy había empezado a sentir algo especial por su padre. A April hace pocas semanas que la había dejado su marido y ella encontró consuelo en Frank. Ella no iba demasiado porque no quería que Jimmy se diera cuenta, auque lo que ella no sabe es que Jimmy puede que ya se haya dado cuenta pero no le importe demasiado porque se lo pasa bien con ella, que es encantadora, cariñosa y amable con él.

miércoles, 17 de junio de 2009

Personajes.

Sentado tras una mesa y ocultándose tras unas gafas de sol emite cada martes sus opiniones acerca de unos muchachos que están intentando aprender, en medio del espectáculo.
Que se oculte tras unas grandes gafas de sol me deja entrever que él mismo se encuentra demasiados defectos y carencias como para poder mirar directamente a los ojos. Debido a esa cobardía se encuentra más tranquilo tras esa barrera (psicológica) que son los cristales ahumados.

Habla y exige valentía cuando él carece completamente de ellas, precisamente por lo que ya he comentado antes. Habla de tener estilo cuando él es hombre de un solo producto, perdón, de una sola chaqueta. Por cierto, hablando de chaquetas, que lo de este chico ya huele, como creo que huele su chaqueta.
Habla y exige respeto cuando él, con su actitud, no se respeta ni a si mismo.
Vamos que ya aburre, así que normal que se enfade y monte en cólera, cada martes porque no se llega a los resultados de audiencia exigidos. Él que tanto habla de productos, de reglas, de normas y ve que no llega al mínimo establecido. No le salen bien las cuentas.

Pero no me compadeceré de él, que bastante tiene con esa gran carda de negatividad y complejos que camufla con poses artificiales de despotismo y soberbia. Esa forma en la que se expresa, ese carácter y actitud que demuestra reafirma que este señor se ve demasiados defectos complejos y carencias. Ojala me equivoque.

jueves, 11 de junio de 2009

Me interesé por ella. La mandaba e-mails preguntando “¿qué tal estaba?, ¿cómo iba en los estudios? y una larga lista de preguntas que pueden parecer perfectas frases hechas, que la única finalidad que tienen es quedar bien de cara a la galería, pero que en realidad, cuando yo las hacía, era porque me interesaba de verdad.
Me gustaba saber como se encontraba que estaba haciendo como era su vida después de que nos separáramos y no nos viéramos casi a diario hace ya casi más de 4 años. Pero no contestaba, parece ser que la daba igual que me preocupara por ella, o tal vez pensara que era como los demás y que hacia esas preguntas para tirarme rollo, pero que no era necesario responder pues no me interesaría lo más mínimo su vida.
Pues es equivocaba, si que me gustaba saber de ella. Habían sido muchos años, nos conocíamos desde pequeños, pero ahora parecía que no me había vista más que un par de veces. Me disguste, pues pienso que interesarse por la gente no es malo y más cuando has compartido la mitad de tu infancia con ella.

Pero, en fin, creo que no puedo hacer nada para remediarlo. Más adelante puede que lo vuelva a intentar y cuando quiera y se de cuenta de que mis preguntas son sinceras que me llame y quedemos para tomarnos un café, un té o lo que quiera.

lunes, 1 de junio de 2009

Al salir...

Al salir del centro comercial, me encontré de golpe con él. Giré la cabeza y allí estaba. Me costo unos pocos segundos reconocerle, pero caí en la cuenta.
Yo iba andando resuelta y cuando me puse la chaqueta y torcí la cabeza hacia la izquierda, allí estaba. Tenía cierta cara de melancolía. Estaba sentado en el asiento trasero de aquel coche tan viejo que tenia hasta la pintura carcomida. Fue solo un instante, pues proseguí mi camino.
Luego me venían recuerdos de ese horrible coche y de la cara de resignación de aquel chico. Miraba cabizbajo hacia el suelo, así que yo creo que no se dio cuenta de que le había visto. Creo que así era mejor pues si me hubiera visto, se habría dado cuenta de que estaba anclado en el tiempo, que no había evolucionado con el paso del tiempo. Es mejor que no se hubiera dado cuenta de que se había quedado parado a mitad del camino, sin poder ir hacia delante o hacia atrás, de que no le ha pasado nada interesante en los últimos días, meses y estoy segura que hasta años.

Pensando todo esto se me escapó alguna lágrima, porque cuando le conocí tampoco es que hubiera hablado mucho con él, pero transmitía serenidad, tranquilidad y equilibrio. Pero aunque no lo hubiera hecho, ahora me doy cuenta de que era y es una persona cualquiera que también se merece evolucionar. Y que yo no hice nada en su día o ahora, cuando le había vuelto a ver y me había dado cuenta de su situación, para ayudarle.

Quizás tendría que haberme acercado a saludarle e interesarme por él, quizás eso le hubiera ayudado, le hubiera alegrado por un momento el día. Quizás, también, tendría que haber pensado en él y preguntarle que tal está y no mirarle y girar la cabeza y continuar con mi paso.