domingo, 23 de agosto de 2009

Soledad


Me percaté de la soledad. Leyendo esas palabras me sentí solo, pero no en ese mismo momento, mientras mis ojos leían aquellas palabras unas tras otras. Percibí la soledad, la sentí con perspectiva de futuro, me veía solo a medio largo plazo.
Lo peor de todo es que sentía que me quedaría solo por mi culpa, si quizás yo había tenido la culpa, aunque las cosas no son como uno siempre las espera.

Fue un mal sentimiento, tanto que gotas gotas de sudor frió recorrieron mi mente. Y después se me escapó una pequeña lágrima, fue tan solo una porque no me lo quería terminar de creer y porque sentía un poco de esperanza en que esa soledad no llegaría nunca, quizás si pudiera ponerle remedio. Pero, por mi naturaleza, esa pequeña esperanza se fue apagando.
Tragué saliva, pues las imágenes que pasaron por mi cabeza en ese preciso momento no eran fáciles de digerir.

Y después de este mal rato, quité del medio esas horribles palabras que me habían traído el recuerdo de lo que era la soledad. Y ahora, aunque no las vuelva a ver, esa sensación vuelve a mi cabeza. Ahora tan solo me queda el recuerdo de lo que sentí. Y es suficiente con eso. Recuerdo de mi soledad.

viernes, 14 de agosto de 2009

Verano...

Y este verano me ha dado por ser un chico responsable. Un chico con sus obligaciones, con cosas que hacer. Decidí, a últimos de junio después de terminar la época de examenes, tener un poco de ajetreo, un verano diferente a los que había tenido hasta ahora, un verano menos ocioso que los demás. Me había cansado ya de que pasaran las horas y lo único que hacia era ir del sofá a la cama y de la cama al sofá, con un calor tremendo. Había horas incluso en las que llegaba a puntos de desesperación insospechados porque no tenia nada que hacer, no sabia donde meterme. Eso no lo aguantaba, por tanto, me dije a mi mismo que este verano sería distinto a los demás.

Me puse a trabajar y por las tardes me apunte a una academia para aprovechar y sacarme una asignatura a la que no había podido presentarme durante el curso. Al principio parecía que la cosa era completamente distinta, la percepción de los pasados veranos no tenia nada que ver con este. Pero a medida que pasaba el tiempo la cosa fue cambiando a peor. No me daba cuenta de que lo pasaría mal en los próximos días.
El sueño hizo acto de aparición, levantarse todos los días tan temprano cuando no se está acostumbrado no es bueno, te lo digo yo. A medida que pasasn los días en la semana mi cuerpo se resiente de manera sobrenatural, pues hay veces que los párpados se me caen solos sin poder hacer yo nada.
Luego está el terrible calor que paso cuando salgo de trabajar a las tres de la tarde, con el astro rey en lo más alto de ese cielo despejado tan característico del verano. A esas horas no me encuentro a nadie, y no me extraña, pues pobre del que salga a esas horas donde parece derretirse todo por un calor abrasador. Yo no se donde meterme. Llego a mi casa destrozado , los pies con rozaduras e hinchados. Pero no me puedo relajar pues tengo que ir a la academia por las tardes.

Vaya parece que este verano no está saliendo como yo esperaba, o tal vez si, pues lo que yo quería era un verano singular distinto a los que ya había tenido. Y ya lo tengo, ¡vaya que si lo tengo!