domingo, 2 de noviembre de 2008

Coincidentally...

La mayoría miramos por nosotros. Es tiempo de que te resuelvas los asuntos por ti mismo. No esperes ayuda de nadie. La gente está demasiado preocupada en su imagen, en su apariencia, y en sus problemas, que digo yo que no serán pocos. Y atareados con tantos y tantos quehaceres nos olvidamos de la persona de al lado, y no precisamente de un desconocido, al que nada nos une. Nos despreocupamos de una persona cercana, de un amigo, de un hermano (amiga o hermana, en su caso), para preocuparnos por nuestra propia persona.
Su pongo que, hoy en día, es todo mucho más individual, más desapegado. A mi esto me da respeto (bueno, está bien, me da miedo). Porque creía que podía contar con alguien y resulta que no cuento ni conmigo mismo. Y pienso que si prestáramos atención a todo lo demás, a lo que nos rodea, seria mucho más fácil. Y alguien puede pensar que estaba acostumbrado a que me resolvieran mis asuntos. Pues puede, pero yo es que también ponía de mi parte en resolver lo mío y lo de los demás. Estaba dispuesto a ayudar a quien lo necesitara. Pero resulta que ya me he cansado de dar sin recibir nada a cambio.
Y todas esas frases: “aquí me tienes para lo que sea”, “puedes contar conmigo”, “si lo necesitas, llámame”; son simples palabras para quedar bien. Quedar bien y dar buena imagen, que es de lo que ahora se trata.
Es tiempo de andarse con cuidado y mirar por uno mismo.

No hay comentarios: