En verano se tiende a despreocuparse por las cosas, por los seres, por la vida en general. No importa la hora que sea, parece que sobrara el tiempo. En verano, se tiran horas tumbados/as al sol, en la piscina, en los parques, en la calle.
En verano no hay preocupaciones, no hay tiempo para el estrés, para las prisas, es todo mucho más relajado.
Como yo, que he dejado de lado este pequeño espacio. Podría poner miles de escusas, que si ando muy liado, que si tengo mucho que hacer, así, suma y sigue. Pero la verdad es que no tengo ninguna causa por la que no haya podido escribir antes. Bueno, quizás... puede ser que no haya historias que contar, tal vez no tenga nada de que escribir porque mi vida sea monótona, repetitiva, en fin, aburrida.
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